martes, diciembre 09, 2008

Filosofía de la naturaleza y filosofía del valor

"La filosofía de la naturaleza es una cosa, la filosofía del valor es otra. El confundirlas solo puede producir daño. Lo que consideramos bueno, lo que nos gustaría, no tiene ninguna influencia sobre lo que es, lo cual es incumbencia de la filosofía de la naturaleza. Por el contrario, no se nos puede prohibir el valorar esto o lo otro basándonos en que el mundo no humano no lo valora, ni se nos puede obligar a admirar algo porque es una ´ley de la naturaleza´. Indudablemente, somos parte de la naturaleza, que ha producido nuestros deseos, nuestras esperanzas y nuestros miedos, de acuerdo con leyes que los físicos comienzan a descubrir. En este sentido, somos parte de la naturaleza, estamos subordinados a la naturaleza, somos resultado de leyes naturales y también sus victimas a la larga.
La filosofía de la naturaleza no tiene que ser indebidamente terrestre; para ella, la tierra es solo uno de los planetas más pequeños de una de las estrellas más pequeñas de la Vía láctea. Sería absurdo deformar la filosofía de la naturaleza con el fin de producir resultados agradables para los diminutos parásitos de este insignificante planeta. El vitalismo, como filosofía, y el evolucionismo muestran, a este respecto, una falta de sentido de la proporción y de la relevancia lógica. Contemplan los hechos de la vida, que nos interesan personalmente, como dotados de un significado cósmico, no de un significado limitado a la superficie de la tierra. El optimismo y el pesimismo, como filosofías cósmicas, muestran el mismo humanismo ingenuo; el ancho mundo, tal como lo conocemos por la filosofía de la naturaleza, no es bueno ni malo, ni se ocupa por hacernos felices o desgraciados. Todas estas filosofías tienen su origen en el egocentrismo, y un poco de astronomía es la mejor manera de corregirlas.
Pero en la filosofía del valor, la situación se invierte. La naturaleza es solo una parte de lo que podemos imaginar; todas las cosas, reales o imaginarias, pueden ser estimadas por nosotros, y no hay patrón exterior que demuestre que nuestra valoración este equivocada. Nosotros somos los últimos e irrefutables árbitros del valor y en el mundo de las valoraciones la naturaleza es solo una parte. Así, en este mundo de los valores, la naturaleza es neutral, ni buena ni mala, no merece admiración ni censura. Nosotros somos los creadores de valores y nuestros deseos son los que confieren valor. En este reino somos reyes, y degradamos nuestra realeza inclinándonos ante la naturaleza. Nosotros somos los que tenemos que determinar la vida buena, no la naturaleza, ni siquiera la naturaleza personificada por Dios."


Extraído de "Lo que creo" de Bertrand Russell.

domingo, noviembre 30, 2008

Más alla de la ciencia

En todos los diarios de Argentina hay una sección de horóscopo; lo verdaderamente extraño es que haya información en abundancia dedicada a ciencia e investigación científica.
En la televisión de hoy escasean los programas con contenidos que enriquezcan cultural e intelectualmente.
Todas las personas saben de qué signo son, aunque no saben ubicar dicha constelación en el cielo, ni tampoco en que época del año se visualiza.
Todos son religiosos, pero nunca se preguntaron porque lo son, o si es una simple costumbre social.
Todos afirman que como seres vivos y especiales que somos debemos poseer un alma, aunque muchos nieguen que, por ejemplo, las plantas posean una.
Vivimos en un país muy supersticioso. Demasiado: Algún día de estos, las personas encargadas de determinar una muerte, en vez de utilizar fundamentos físicos, químicos o biológicos, dirán que alguien falleció por poseer un aura maligna o porque era de géminis.

Los párrafos que escribí anteriormente me indignan, por eso siempre trato de cultivar el pensamiento crítico en la gente que me rodea; que por lo menos se cuestionen todas sus creencias y costumbres; que traten de no seguir a las masas, a la familia, o a los amigos en las tradiciones de cada uno sin debates internos o externos. Esta es una de las causas por la que escribo aquí. Y el motivo de este artículo es justamente ese: deliberar sobre la cultura en la que estamos inmersos, y fijarnos si podemos por lo menos salir a la superficie a respirar un poco de aire fresco. ¿Para qué? Creo que mientras más preguntas nos hagamos, menos manipulados vamos a ser. Algo de esto expliqué aquí.

Para desarrollar este artículo voy a utilizar a James Randi.
De origen canadiense, en su juventud practicaba el escapismo y la magia. Como escéptico y declarado enemigo de la parapsicología (lamentablemente, si uno busca esta palabra en un buscador aparecen cualquier cantidad de carreras dedicadas a esto), creó una fundación educacional para, “crear una generación de nuevos pensadores críticos mediante demostraciones practicas y llegar a las generaciones futuras mediante becas y premios” y “demostrar a la opinión pública y los medios de comunicación, a través de seminarios educativos, las consecuencias de la aceptación de lo sobrenatural y paranormal sin cuestionamientos.”

Esta fundación, también ofrece un premio de un millón de dólares estadounidenses a todo aquel que, mediante pruebas científicas, pueda demostrar que posee poderes sobrenaturales. De mas está decir que este premio nunca fue cobrado.
James Randi es autor de muchos comentarios semanales que son publicados en la página de la fundación. (Traducción en sin-dioses)

En definitiva, lo que quería que miraran, es un documental que elaboró Randi que se titula “Mas allá de la ciencia”, en donde trata de desenmascarar a varios engaños “sobrenaturales” que sufrimos. Y digo sufrimos porque hubo un tiempo que creí en estas cosas, y demasiado.



martes, octubre 21, 2008

Parecido a una estrella: 2008 TC3

El pasado martes 7 de Octubre, presto para tomar unos mates recién llegado del trabajo, observé, cercano al horizonte, algo que me distrajo un buen momento. Era una línea amarilla que contrastaba con el anaranjado-rojizo-amarillento del ocaso. Me puse a pensar que podía ser; mientras seguía contemplando. Podría haber llegado a la conclusión que era una nave extraterrestre, pero desvié mis pensamientos hacia senderos mas lógicos y probables. Supuse que era una estela de condensación producida por un avión y me fui tranquilo a tomar mi aprecida infusión.

Ejemplo:



A la mañana siguiente, y mientras tomaba el desayuno, me sorprendí al ver en un noticiero una filmación de lo que había visto ayer. ¿Era una estela de condensación muy particular que merecía la atención de un noticiero?
Los periodistas que co-conducían el informativo decían:

- Los especialistas en realidad creen que pudo haberse tratado de un meteorito; bueno, también dicen: “O un asteroide” – dice uno de los periodistas.
- O hasta restos de un satélite. Eh… la verdad, los especialistas no saben. – agrega la otra periodista.



No se a que clase de especialistas le habrán preguntado. Seguramente a alguno en cocina, ya que el objeto en cuestión había sido un asteroide.
Y aquí una de las cuestiones que tanto me fastidian: No puedo entender como un noticiero, mirado por millones de argentinos, trate temas científicos con tan poca certeza y con semejante elocuencia.
Seguramente pensarán que muchas veces ocurren fenómenos que no son comprendidos y no pueden ser explicados en un primer momento por los hombres de ciencia; yo también pienso lo mismo. Pero no fue el caso: por primera vez se descubrió con anterioridad, en este caso un día antes, un asteroide que iba a colisionar con la Tierra (99,8% de probabilidad).

El asteroide fue descubierto el lunes 6 de octubre en el observatorio Mount Lemmon en Arizona y se denominó 2008 TC3. Según informaron, habría medido entre 1 y 5 metros.
A este tipo de asteroide, junto con tantos otros, se los denomina asteroides Apolo. Son llamados así, porque, al igual que el asteroide (1862) Apolo, sus perihelios están más cerca del Sol que la orbita de la Tierra. Por ende, en algún punto sendas orbitas se cruzarán, pudiendo producir, como en el caso del asteroide 2008 TC3, una colisión.

Aquí el video que muestra lo que se vio acá en Argentina:



Vale aclarar que la estela se produjo por la entrada del asteroide en la atmósfera de la Tierra. El mismo se desintegró antes de llegar al suelo y no presentó peligro alguno para la biosfera.

sábado, septiembre 13, 2008

Número de emergencia: π

Cada vez que viajo en subte o en tren y no estoy sumergido en el universo literario o en mis adentros, siempre hago foco en algo particular: Unos carteles que expresan: “Programa subte alerta” o “Programa tren alerta”, dependiendo en donde me encuentre, por supuesto.
Estos programas están desarrollados por el gobierno argentino con el objetivo de reducir el delito en los subtes y trenes de la republica. ¿De que manera? Habilitando un numero de emergencia para comunicarse en tal caso. ¿Cuál es dicho número? Adivinen: * 31416.
Sí, es π redondeado en su cuarto decimal y multiplicado por 10000.
Y justamente la decisión de habilitar tal número es lo que me llama la atención. ¿Por qué utilizarlo? Se me ocurrió que era por una simple cuestión de memoria, es decir, que cualquiera que tuviera que marcar el número se iba a acordar. Pero esto no sucede; comentando esta situación con conocidos, no todos recordaban que ese número era π.
Entonces pregunto nuevamente, ¿Por qué utilizarlo? Seguramente detrás de tal elección se encuentra un matemático o un aficionado a la matemática, y ciertamente se sentía atraído por tal número. Aunque debo admitirlo, no me convenció tal razonamiento.
¿Qué número hubiera elegido yo de cinco cifras que lo recuerde la mayor cantidad de personas? ¿La constante de Planck? ¿φ o mejor conocido como la razón áurea? ¿El primer número primo de cinco dígitos? Indudablemente fue una decisión correctísima. El único número de cinco cifras que debe recordar la mayor cantidad de personas y no tenga que ver con cuestiones personales es 31416.

Menos mal que se les ocurrió redondearlo. Si estuviéramos en una emergencia no terminaríamos jamas de marcar. Jaja.

martes, agosto 26, 2008

Eclipse parcial lunar

El último eclipse lunar tuvo ocasión el pasado sábado 16 de agosto. Lamentablemente no se pudo observar debido a una densa capa de nubes que en ningún momento quiso ceder. De los últimos cinco eclipses (cuatro lunares y uno solar) que podían ser observados desde la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, solo pudieron verse dos, ambos lunares. En total, desde hace un año y poco mas de cinco meses las condiciones climaticas solo dejaron observar el 40%.
El próximo eclipse lunar será penumbral parcial y habrá que esperar hasta el 7 de julio de 2009 para apreciarlo, si las condiciones climáticas nos dejan, por supuesto. No tendremos que esperar demasiado para otro eclipse penumbral parcial, ya que casi un mes después se producirá otro, el 6 de agosto de 2009.
Recién podrá observarse un eclipse parcial el 26 de junio de 2010. ¿Mucho tiempo no? Ojalá podamos deleitarnos con él.

Pero como siempre, aunque no lo hayamos visto, adjunto fotos desde lugares del mundo donde si lo hicieron.

Paraná, Argentina:


Ciudad del Cabo, Sudafrica:


Roma, Italia (A traves de una ventana del Coliseo):


Enlace a hoja de información del eclipse.

lunes, julio 21, 2008

El Virus de la Fe

La segunda entrega del documental de Richard Dawkins se titula The Virus of Faith (El Virus de la Fe). Recomiendo que primero vean el documental anterior.
Esta segunda parte (como no) también es controversial e interesante en contenido, por eso mismo, no se puede pasar por alto.
Aquí esta:

domingo, julio 20, 2008

La Ilusión de Dios

The God Delusion (La Ilusión de Dios) es la primer parte de un documental realizado por el etólogo británico Richard Dawkins. Como ateo y estudiante del comportamiento animal, Richard se pregunta cuanto afectan y afectarán las religiones a las sociedades humanas. El resultado de estas inquietudes e investigaciones surgen en su obra.
Como todo material científico que se adentra en la religión es, también motivo de controversia. Seguramente a varios les disguste semejante material; a mi me encantó, estoy de acuerdo con Dawkins. Igualmente, teniendo la posición que se tenga, uno no puede dejar de conocer las ideas opuestas. Mientras más se conocen las doctrinas contrarias, más fundamentos se pueden tener para defender las suyas, o en su defecto, atacar las otras.
Vean, escuchen y piensen. Y como siempre, saquen sus propias conclusiones.